El proyecto de INtegración SOcioLaboral para personas con problemas de Adicciones (INSOLA) supone una apuesta innovadora por la inserción sociolaboral de personas desfavorecidas que se encuentran en tratamiento por un problema adictivo.

 

En todos los Centros de Proyecto Hombre, se realizan las valoraciones para el diseño de los itinerarios individualizados, sobre los perfiles de consumo y sobre los contextos sociales y características personales de las personas en tratamiento, siempre desde la óptica del modelo bio-psico-social (Mayor, 1996). De esta manera, adecuamos programas de tratamiento anteriormente centrados en la sustancia, a las necesidades sociolaborales y de salud de la población atendida, ampliando la eficacia de los programas de tratamiento. Este procedimiento, ha sido especialmente eficaz en la actuación sobre personas con problemas de dependencia a opiáceos (principalmente heroína), ya que la Red de Intervención se diseñó pensando en este perfil de personas con problema de adicción.

 

Actualmente se encuentran otros grupos sociales con problemas de adicciones que no están tan identificados, que no forman parte del imaginario colectivo “adicto”, ni reciben la “identidad social adicto”, sobre los que no se ha actuado con la misma incidencia, ni en Intervención ni en (sobre todo) Prevención. La complejidad está en generar sistemas de intervención modernos, claros e inmediatos, con respuesta integral, cercanía y humanidad.

Ante esta situación, la propuesta de Proyecto Hombre son programas basados en habilidades de la vida y la potenciación de los factores de protección con la minimización de los factores de riesgo, tanto en un contexto social cercano como el aula, la familia y el grupo de amigos, como en un contexto macrosocial amplio.

 

La propuesta de trabajo de Proyecto Hombre a la Resolución de 15 de julio, incide en frenar y/o paliar este proceso desadaptativo y permitir que la persona retorne a los cauces normales (de empleo, formación, relaciones, diseñando conjuntamente procesos individualizados de inserción, que partan desde cualquiera de las capacidades de la persona) continuando con aquellas otras que va desarrollando en su propio proceso terapéutico y finalizando con su inserción formativa y/o laboral, o mejore su situación con respecto al comienzo del mismo.

 

Para ello Proyecto Hombre, para el desarrollo de INSOLA, contará con distintas actuaciones independientes (OPERACIONES), diferenciados por perfiles, con capacidades/habilidades y situaciones sociolaborales muy diferentes, lo que determina la duración y los objetivos a cumplir:

  • Personas usuarias con trabajos precarios, parados de larga duración y perfiles de consumo más complicados, con mayor deterioro de las relaciones en todos sus ámbitos y un deterioro competencial que les dificulta en gran medida su reincorporación.
  • Personas en su mayoría con empleo, que como consecuencia del consumo, están poniendo en riesgo el mismo por conductas irresponsables detectadas por compañeros, jefes, clientes… En este grupo, se encuentran también personas que desarrollan empleos con sueldos atractivos, pero que requieren pocas capacitaciones y que, en poco tiempo, se convierten en empleos desmotivadores. Incluso personas que desempeñan puestos de riesgo para futuras recaídas en la adicción.
  • Personas inactivas susceptibles de insertarse laboralmente a medio-largo plazo.